Imagen 1. Vista de
Cañizares.
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La inevitable convivencia entre lo urbano y lo natural en el entorno rural establece en muchas ocasiones una frontera inexpugnable que no permite traspasarla, originando unos espacios de servidumbre repudiados, abandonados, a la vez que en ciertas ocasiones existe una degradación entre ambos ámbitos homogeneizando espacios y permitiendo su convivencia.